Gipuzkoa es un territorio que puede y debe aspirar a ser un territorio socialmente responsable con niveles mínimos de desigualdad y discriminación, es decir, con plena responsabilidad social en sus diversos sectores (público, privado, académico, etc.), se trata de un propósito territorial que apunta a que la RSE se convierta en el futuro próximo en política foral con un programa de acción propio, siguiendo los pasos de países punteros que lideran este camino ineludible.

De hecho, Gipuzkoa es uno de los territorios más avanzados en incentivos fiscales para el patrocinio/mecenazgo. Además de la Norma Foral 3/2004, de 7 de abril, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, la DFG ha reforzado recientemente el mecenazgo cultural con la Norma Foral 2/2019 para proyectos culturales declarados de interés social.

A pesar de ello, estas herramientas fiscales tienen escaso aprovechamiento fuera del deporte. Los datos del último ejercicio 2021 arrojan una implicación de empresas con 8,5 Millones de € para deporte, frente a 4,1 Millones de € en proyectos socio culturales, en los que las aportaciones de las personas físicas son de 6,4 Millones de € (Fuente DFG-Hacienda). En el proyecto ON-hartu! analizamos las claves para que esta herramienta pueda tener más recorrido en los ámbitos de impacto social, cultural y medioambiental.

 

Principales motivaciones y frenos para el compromiso empresarial

Si bien el incentivo más claro para las empresas son las desgravaciones fiscales vía patrocinio o mecenazgo, también hay otras motivaciones; En el caso del deporte, la mayor parte de las aportaciones de empresas son patrocinio con un retorno claro en notoriedad y visibilidad de marca. Por otro lado, en el ámbito socio cultural además se busca un retorno social o de beneficios para los clientes o empleados.

Pero lo que queda claro es que además de motivaciones lo que hay son frenos u obstáculos para que las empresas se impliquen más en el territorio. Y estos obstáculos coinciden en un desconocimiento general tanto de los beneficios de todo tipo tanto para la empresa como para el territorio: ventajas fiscales, de imagen corporativa, de retorno social; como de proyectos de impacto a ser apoyados, especialmente los que no son de deporte.

Por ese motivo, IHD desde el proyecto ON-hartu! propone aprender del patrocinio deportivo en el que se apoyaron 104 iniciativas en Gipuzkoa en 2021, frente a 52 proyectos socio culturales, lo que muestra que está más avanzado y profesionalizado. Además, hace falta visibilizar, articular, facilitar a las iniciativas socio culturales con los trámites, sus presentaciones y solicitudes a empresas difundiendo los instrumentos fiscales y otras herramientas, mediante jornadas, presentaciones, publicaciones.

También es importante visibilizar experiencias positivas que más allá de los números, muestran el valor y el impacto positivo conseguido, lo que contribuye a la sostenibilidad de la empresa y su territorio.

 

Encuentros para activar la RSE en Gipuzkoa

En este periodo se ha realizado varios encuentros de trabajo  entre la Administración Pública, empresas con interés en desarrollar su RSE y proyectos de impacto que se encuentran trabajando ya sobre el terreno.

Los objetivos de estos encuentros son la sensibilización a las empresas hacia la corresponsabilidad, la visibilización de iniciativas y proyectos de impacto, la divulgación de las herramientas disponibles por parte de la administración y finalmente, la identificación de herramientas útiles para la dinamización del tejido hacia la corresponsabilidad.

El proyecto ON-hartu! ha revelado la necesidad de reducir la brecha que existe entre las empresas y los proyectos e iniciativas de impacto y el IHD como agente conector y articulador se encuentra en el lugar más oportuno para dinamizar y facilitar el acercamiento de los diferentes agentes. 

Impact HUB Donostia