El origen de Impact Hub

Cómo el cambio se hizo global

 

El primer Impact Hub abrió en el centro de Londres a principios de 2005 ¡y permanece abierto y activo hasta hoy!

Situado en la última planta de un viejo almacén, Impact Hub Islington en Londres, Reino Unido, encarnaba el espíritu del emprendimiento social y colaborativo.

Todo se construyó desde cero; el espacio fue diseñado para facilitar un ambiente innovador y participativo en el que la gente pudiera trabajar, conocerse y aprender dentro de un mismo espacio físico. Se componía de mesas en forma de hoja, perfectas para un coworking flexible, una sala de reuniones semi abierta donde los miembros podían desarrollar talleres, una biblioteca más apartada para poder pensar tranquilamente, y una cocina común donde la gente podía tener pequeñas reuniones mientras comía o tomaba un café.

No había puestos de trabajo asignados, de forma que tanto empleados como miembros compartían espacio de trabajo. El principal objetivo era crear un lugar donde pudieran crearse colaboraciones inesperadas. Los espacios de trabajo compartidos están ganando cada vez más adeptos en la actualidad y el coworking es ya un fenómeno generalizado en todo el mundo, pero hace unos 10 años era un concepto totalmente innovador.

¿Cómo empezó todo?

En el año 2000, un joven e idealista grupo de graduados del Wales’ Atlantic College decidió cuestionar los límites del status quo. Dentro de un evento que organizaron en el Royal Festival Hall de Londres, quisieron iniciar un debate sobre las conexiones entre problemas ambientales, sociales y políticos globales, convenciendo a algunos premios Nobel y pensadores influyentes a que formaran parte del debate. Incluso el Dalai Lama fue convocado para una charla en vídeo.

Debido a su audacia fueron invitados a organizar un evento para ONG dentro de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 2002, en Johanesburgo. Pero en lugar de aceptar, decidieron crear una alternativa más significativa: una “cumbre de la gente”. Unieron fuerzas con activistas locales de Soweto que estaban transformando un descampado municipal en lo que llamarían la Montaña de la Esperanza de Soweto, también conocida como ‘SoMoHo’, un centro comunitario de arte y educación ambiental; y el evento eclipsó el encuentro de Naciones Unidas llamando la atención de jefes de Estado, así como del secretario general de la ONU Kof Annan.

De vuelta a Reino Unido, se preguntaron cómo podrían trasladar estas ideas al mundo del trabajo y, de ese modo, ayudar a la gente a considerar la posibilidad de desarrollar carreras profesionales más útiles, que enfrentaran problemas mundiales más urgentes. Analizando esto, algo les llamó la atención: La gente ya estaba intentando llevar a cabo ideas de impacto desde las cocinas de sus casas, pero no lograban alcanzar todo su potencial porque estaban separados unos de otros. Así que este grupo de graduados y su creciente equipo de colaboradores cambiaron esto en 2005, cuando encontraron un espacio donde juntar a estos emprendedores e innovadores: un destartalado estudio que acogería a los precursores de Impact Hub.

El magnetismo del Hub

Así nació el concepto de ‘Hub’, juntar a emprendedores, changemakers, en un espacio de trabajo compartido, generando comunidad y organizando diversos eventos para hacer avanzar sus ideas y crear nuevas colaboraciones. Pronto, el interior se fue diseñando y transformando colectivamente utilizando materiales reciclados. El Hub resolvió la necesidad de los “generadores de impacto” londinenses y se llenó rápidamente.

Meses después, el rápido crecimiento del Hub hizo que sus anfitriones contactaran con sus redes comerciales, ansiosos por encontrar la mejor forma para apoyar de la mejor manera a esta comunidad en expansión. Lo que no se imaginaban es que ese encuentro que tuvo lugar en  2007 tuvo poco que ver con el apoyo a los miembros, sino que se encontraron con un espacio lleno de gente dispuesta a abrir sus propios Hubs en todo el mundo.

Un movimiento de impacto ha nacido

De esta manera, el equipo examinó los principios de cocreación de espacio y comunidad que habían nacido en Soweto, y se testearon en Londres, con muchas ganas de saber si los Hubs podrían funcionar en otros lugares… En 2008 ya había nueve Hubs en tres continentes.

Los nuevos espacios se convirtieron en puntos de encuentro de gente apasionada por construir un mundo radicalmente diferente, y los nuevos fundadores del Hub también se alinearon con esta energía, buscando inspiración en Londres y viajando de un espacio a otro, para averiguar cómo transformar retos sociales en oportunidades.

Crecimiento colectivo

Este éxito llevó a la creación de un modelo de organización democrático que nació a finales de 2011, marcando el momento en el que el Hub se convirtió en un auténtico colectivo: con una estructura de coliderazgo y prácticas compartidas que daban forma a una nueva manera de hacer negocios juntos, en, y para el mundo.

En 2013, esta red ya existente y cada vez más empoderada reforzó su enfoque hacia una innovación orientada a objetivos y, a la vez, eligió un nombre más adecuado: Impact Hub. En los siguientes cuatro años, Impact Hub expandió su alcance global y fue capaz de doblar su comunidad de emprendedores e innovadores formada hoy por 17.000 miembros en todo el mundo. Impact Hub es hoy la mayor red global de comunidades de emprendimiento con impacto e innovación, con presencia en más de 50 países de todo el mundo. A través de sus espacios de coworking y eventos, Impact Hub inspira, conecta y hace posible que personas, empresas y organizaciones generen impacto positivo a través de su actividad profesional.

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Nuestra cooperativa sin ánimo de lucro Impact Hub Donostia se fundó en 2011. Si quieres saber más sobre nuestra historia, sigue leyendo aquí.

Impact HUB Donostia