SOBRE PA! SALTOKI 

Proiektuen Azoka es un espacio para idear, crear y transformar las lógicas que actualmente operan en la sociedad; es una plaza de intercambio y crecimiento colectivo. Es un espacio físico donde compartir, aprender, y materializar en equipo nuestras ideas y proyectos. Así, entre todos, creamos soluciones desde la ciencia ciudadana y dando respuesta a los retos globales de nuestra sociedad.

Durante una jornada y media aproximadamente (viernes tarde + sábado mañana y tarde) se comparte un espacio abierto (esta vez online). Esta jornada, amena y original, mezcla la experimentación, el juego, el trabajo en equipo y el aprendizaje.

 

A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDO

Cada edición del Proiektuen Azoka está dirigido a un reto socio-ambiental. Se han abordado retos como el despilfarro alimentario o el impacto del uso abusivo de los plásticos. Este año el reto a consistido en crear alternativos al modelo de consumo actual.

A lo largo del fin de semana se crean mesas de trabajo compuestas por perfiles diversos. Desde jóvenes activistas, personas que están emprendiendo en la materia en cuestión, hasta empresas sensibilizadas con la causa. Incluso, personas jubiladas concienciadas con los retos sociales también participan en Proiektuen Azoka. Es un formato agradable, ágil y divertido donde la inmersión y el disfrute están asegurados.

Según los perfiles de los que se componen las mesas, los proyectos desarrollados suelen ser muy diversos. Algunos se enfocan en la sensibilización a través de alguna campaña de marketing. Otros se han enfocado en el desarrollo de plataformas digitales, y también se han prototipado productos como una cerveza a partir de pan de despilfarro alimentario.

 

NUEVOS MODELOS DE CONSUMO

Una de las características del entorno donde vivimos es el exacerbado consumo de todo tipo de bienes y servicios. Esto hace que, en muchas ocasiones, como con los alimentos, sean despilfarrados y acaben en la basura. La fuerza de la publicidad y de los medios de comunicación, la obsolescencia programada y en muchos casos, los créditos juegan un papel determinante en la construcción del imaginario colectivo donde los valores más consumistas se han asentado como paradigma de la felicidad, el éxito o el ser referente social. 

Este modelo dominante está acarreando graves impactos ambientales y sociales difíciles de asumir como especie y civilización. Se está sobrepasando la capacidad de carga y regeneración del Planeta. Además, tal como se viene señalando desde las ciencias sociales, el “consumismo”, la acumulación de bienes, el usar y tirar, el crecer por crecer… al final no son fuente de felicidad, y el deseo de comprar, en vez de satisfacer, impulsa a nuevas y más compras.

Como dice el filósofo Serge Latouche, padre del concepto del decrecimiento, en el documental obsolescencia programada: “Si la felicidad dependiera del nivel de consumo deberíamos ser absolutamente felices, porque consumimos 26 veces más que en tiempos de Marx. Pero las encuestas demuestran que la gente no es 20 veces más feliz. Al contrario, podría jugar en contra el hecho de que a mayor consumo no quiere decir mayor felicidad pues el concepto de felicidad es subjetivo.”

La sociedad necesita nuevos modelos más sostenibles de consumo y el momento de actuar es ahora, porque como bien indica el Acuerdo de París, nos estamos quedando sin margen.

 

COMPRA VS SOSTENIBILIDAD

Tomar conciencia de nuestro poder como consumidores para emplear nuestros actos como una herramienta de transformación social y medioambiental que favorezca nuestra salud, la del globo y nuestras necesidades reales. Consumir es un acto político.

Dicho de otro modo, consumir es un acto económico de primer orden aunque interese potenciarlo (como ocurre con el voto durante el periodo electoral) lo más acrítica, emocional e irreflexivamente posible. Nosotros elegimos, pero para hacerlo con verdadera libertad debemos estar bien informados 

Con esta actitud y conciencia, podremos apoyar formas de producción y comercialización más justas y respetuosas con el medioambiente y la sociedad que protejan los bienes comunes y antepongan las personas y el planeta a los beneficios económicos, promoviendo así un desarrollo global. Una transición hacia un modelo productivo sostenible que sólo podrá llevarse a cabo si todos los agentes que formamos parte del mercado (administraciones, empresas, industrias, consumidores, etc.) somos conscientes de las causas de los impactos actuales y dejamos de contribuir a ellos. 

Como consumidores tenemos la responsabilidad de reflexionar, de informarnos y de formarnos. De esa manera seremos capaces de preguntarnos qué nos hace falta para pasar a la acción; qué consecuencias tiene nuestra forma de consumo; cómo exigimos a nuestros políticos que legislen en esta y otras materias; cómo pedimos a las empresas de ser más responsables en sus modos de producción y que sean más respetuosos con el medio ambiente y el desarrollo sostenible… Hemos de ser conscientes de que tenemos que exigir información sobre lo que compramos. Esto no sólo es un derecho, sino que es un deber para poder tener un papel activo en recuperar el planeta, el medio ambiente y la salud de las personas. Nos va la vida en ello!!

 

EL PODER DE LAS PERSONAS

Cada una de nosotras como consumidoras somos el penúltimo eslabón de una cadena que empieza con la extracción de recursos, el cultivo y pasa por una serie de fases hasta llegar a nuestro plato, a nuestra casa, armarios, despensa, a nuestra vida…el último son los residuos. El consumo depende de nuestros hábitos y es muy difícil sustituirlos o eliminarlos por hábitos nuevos, por hábitos esenciales. Por esta razón, todos y cada uno de nosotros, somos cómplices de todo lo que ha sucedido previamente y lo que sucede y lo que va a suceder a futuro en relación al planeta, al desarrollo sostenible y al cambio climático. Depende en gran medida de nosotros mismos. 

 

ALGUNOS DATOS RELEVANTES

Según la Encuesta de Gasto Familiar publicada por Eustat sobre 2019, las habitantes de Gipuzkoa han destinado algo más de 10.500 millones de euros a sus gastos, a sus compras e inversiones anuales en los siguientes epígrafes (Fuente: Gasto total (miles de euros) de la C.A. de Euskadi por grupo de gasto (2 dígitos ECOICOP/EGF ) según Territorio Histórico. 2019).

El poder de nuestras decisiones de compra equivale al 39% del PIB, lo que casi lo equipara al gasto público. Todo esto teniendo en cuenta que el gasto público en España en 2019 ha supuesto el 42%. 

De todos los epígrafes de gasto hay 3 grandes grupos de compra que son los que aglutinan algo menos de la mitad de su volumen total de compra, el 42% exactamente, y son:

  • Alimentos, bebidas, tabaco y Restaurantes (24%)
  • Transporte (11%)
  • Agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,5%)

Esto supone que en nuestras decisiones en estos 4 campos las personas en Gipuzkoa movemos un capital de casi 4.000 millones €. Esto es un 14% del PIB, lo que supone una palanca de transformación indiscutible, ya que casi 1 de cada 7 € que se mueven por el territorio de Gipuzkoa lo decidimos cada una de nosotras con nuestras decisiones en uno de estos tres campos.  

 

RETOS Y SOLUCIONES IDEADAS EN LA EDICIÓN PA! SALTOKI

El 12 y 13 de febrero se realizaron las jornadas de ideación ciudadana en su primera versión online dinamizado por el equipo Impact Hub Donostia y con el apoyo de Kutxa Fundazioa, donde se abordó el reto del consumo desde los siguientes cinco ejes:

  • Compra online.
  • Planificación de la compra.
  • Ocio y consumo.
  • Producto (eco-etiquetas, fecha de caducidad, trazabilidad…).
  • Donde comprar (entornos de compra más o menos sostenibles), y la sensibilización como herramienta transversal.

Se contó con la presencia de Brenda Chávez, periodista e investigadora especializada en consumo, sostenibilidad y cultura y parte del colectivo femenino de periodistas de investigación sobre consumo Carro de Combate

También se contó con la participación de Saretuz, la red de consumo responsable de Donostia.

Durante el fin de semana se crearon dos grupos de trabajo diferenciados. Cada uno por su cuenta, siguieron desarrollando sus prototipos hasta el 20 de abril. Los proyectos desarrollados han sido los siguientes:

DOrigen es una plataforma interactiva de información transparente de productos alimentarios en donde consumidores, productores, y personas implicadas en la cadena de suministro puedan colaborar en la certificación de la información y la comprobación de la trazabilidad mediante la compra de productos alimentarios.

Houston Lurrari Deika (https://houstonlurrarideika.net) es una plataforma para informar y sensibilizar acerca de los nuevos modelos de consumo. Incluye información acerca de la circuitos cortos de comercialización de Gipuzkoa, links de interés a iniciativas y organizaciones relevantes, una agenda de eventos sobre el consumo responsable y un espacio didáctico para cambiar nuestros hábitos a la hora de realizar la compra.

 

EVOLUCIÓN DEL PROIEKTUEN AZOKA EN IMPACT HUB DONOSTIA

Este programa cuenta ya con 12 ediciones. Además, fue el primero que se desarrolló desde la comunidad de Impact Hub Donostia allá por el año 2011. En sus primeras ediciones se enfocó más a la visibilización de las iniciativas de innovación social de Gipuzkoa. 

Posteriormente, acompañados por la Fundación Donostia 2016 y la capitalidad europea de la cultura se realizaron 5 ediciones para visibilizar los proyectos culturales con componente social. En estas ediciones se dieron a conocer más de 100 proyectos de la provincia. 

Finalmente, ya en 2018, el formato se transformó en un programa de ciencia ciudadana para abordar los retos sociales a través de la ideación y la pre-incubación de soluciones colaborativas.

Proiektuen Azoka es un programa vivo, que se va adaptando a las necesidades de la ciudadanía y de la sociedad para ser una herramienta clave en los procesos de transformación económica, social y ambiental.

Impact HUB Donostia