Una alianza global para el cambio

Red internacional de Impact Hub

Hace unas semanas el maravilloso equipo de trabajo de nuestro Impact Hub ha lanzado un vídeo donde nuestra comunidad más internacional y cosmopolita nos regala un testimonio de qué significa ser parte de la red. Y al verlo por primera vez me daba cuenta del camino recorrido, desde aquellas reuniones en los bares de Donostia, hasta la configuración del primer equipo promotor donde era yo la única persona originaria de otro continente, aunque esto nunca fue algo que me hiciera sentir diferente, ya que simplemente éramos un grupo de emprendedoras soñando y creando proyectos emprendedores para contribuir a un mundo mejor.

También, recordaba la primera vez que asistí a una reunión de la red internacional. Durante aquellos años, aunque intuíamos muy bien los motivos por los que unirnos a ella, nuestra consciencia colectiva no había conocido en primera persona del todo su potencial exponencial. Dicha reunión fue en Viena, y compartí unos días de trabajo, reflexión y celebración con personas de más de 20 países diferentes, con quienes entablar una conversación real acerca quienes éramos, lo que nos ocupa del mundo y aquellas acciones a poner en marcha fue fácil. Y lo era porque me daba cuenta de lo poderoso que es compartir un propósito común, donde los valores son los canales seguros donde una idea puede transitar y viajar para impactar más allá de unas fronteras concretas. En definitiva, es darle al mundo otra geografía, más allá de la política o la histórica.

Me daba cuenta de lo poderoso que es compartir un propósito común, donde los valores son los canales seguros donde una idea puede transitar y viajar para impactar más allá de unas fronteras concretas.

Y aunque es verdad que hay muchas redes internacionales en nuestro mundo contemporáneo, también lo es que unen fuerzas por motivos diferentes entre sí, y aunque siga pareciendo utópico, la semana pasada durante la reflexión estratégica de Mondragon Team Academy (otra de las redes donde formo parte activa), Javier Creus de Ideas4Change nos regalaba un imaginario poderoso que tomo prestado para este post:

Hemos de entendernos como piezas de un puzle más grande, ese puzle es la alianza del cambio global…

Nuestro planeta, y por ende nuestra civilización, lleva desde los años 60 sabiendo que hay cosas que debemos cambiar, paradigmas como lo ilimitado de nuestros recursos naturales, o la existencia de una única verdad científica, que nos podrían llevar a un punto de no retorno. Pero es ahora, en 2019 cuando nos lo estamos empezando a tomar en serio y a realmente crear acciones para transformarlo.

Y en este contexto, es donde para nosotras abrir cada día las puertas de un Impact Hub de Donostia tiene sentido, desde la motivación de retar los paradigmas en nuestra comunidad local más cercana, hasta poder ser parte activa de una alianza global donde poco a poco la sangre que comienza a correr por las venas de nuestro planeta va cambiando desde una consciencia más abierta, creativa y conectada.

Si bien es verdad que, en nuestro caso, nos identificamos más que con el imaginario del puzle, con el de las de valencias químicas cocinadas con fuego lento, cuidado y equipos diversos, el escuchar la frase de Javi puso para mí las cosas en perspectiva. Y ya no se trata de crear todo el puzle, o toda la química del mundo, si no de entender desde lo local qué es lo que aportas a ese caldo de cultivo para regalarlo al mundo en esta época en la que necesitamos cambios capaces de generar impacto positivo a gran escala. Y básicamente es así porque nos hemos quedado sin mucho tiempo de margen acomodándonos en una economía que parecía satisfacer todas nuestras necesidades y capacidades como seres humanos.

Entender desde lo local qué es lo que aportas a ese caldo de cultivo para regalarlo al mundo en esta época en la que necesitamos cambios capaces de generar impacto positivo a gran escala.

Y ¿cómo se materializa la red internacional Impact Hub? porque es una pregunta común y muchas veces se nos cuestiona el haber elegido un nombre en inglés, e inclusive a modo de confesión, cada una de las socias cooperativistas lo pronunciamos ¡dándoles nuestro toque personal en algunos casos poco parecido al inglés! Pero como mencionaba al principio de este post, al hacernos conscientes de la potencialidad, no dudamos en unirnos a la red, que, desde lo material nos conecta a través de: ser parte activa de una asamblea general donde cada Impact Hub tiene 1 voto, donde compartimos reuniones anuales presenciales, reuniones online mensuales regionales, nodos de actividad por sectores de interés, una intranet donde compartir conocimiento y debatir decisiones, una membresía Passport para aquéllas personas más viajeras y ahora, una app donde conectar a todos nuestros miembros. Además, anualmente lanzamos un informe donde medimos el impacto de nuestros más de 16,500 miembros a lo largo de los 100 emplazamientos localizados en 55 países alrededor del mundo. Y finalmente, creamos proyectos conjuntos donde conectamos a agentes y emprendedores locales con personas de otros países con los que seguir aportando a esta alianza global para el cambio.

Así que, si un día te pasas por la tercera planta de Tabakalera, te invitamos a entrar en nuestro hogar, que para ser parte activa y creadora de valencias serás completamente bienvenida sin importar de dónde vengas.

 

Sayuri Alvarado

 

Impact HUB Donostia