Si bien la recién estrenada Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, es sin duda, un paso más en la lucha contra las PDA de nuestra sociedad, este instrumento también tiene sus carencias como se han puesto de manifiesto en la consulta previa que no ha terminado de ser incorporada a la presente ley.

En dicha consulta se resaltó la necesidad de enfocarse principalmente en la prevención, es decir, evitar en la medida de lo posible que se produzca el desperdicio en las fases previas del procesado de los alimentos; en el caso de los restaurantes, objeto del proyecto Gourmet Bag, se trataría de una mejor gestión de compras y de elaboración en cocina antes de ser servidos ya a los platos, entre otros aspectos. La prevención hace que se minimice el impacto, tanto de recursos ,como de energía en todo el proceso, con beneficios y ahorros evidentes. En este sentido, el mejor residuo es el que no se genera, y no el que mejor se gestiona o recicla.

La Gourmet Bag, además de reducir los residuos recuperando los restos aprovechables de los platos de los restaurantes, también incide en la sensibilización tanto del sector como de los  y las consumidoras, lo que ayuda también a prevenir en el futuro.

Desde Impact Hub Donostia destacamos la importancia de seguir trabajando en la sensibilización y la concienciación de todos los agentes de la cadena en general y del sector HORECA y de los y las consumidoras en particular, y en la promoción de hábitos de consumo sostenibles que contribuyan a frenar las pérdidas y el desperdicio alimentario. Por esta razón, seguiremos aportando nuestro granito de arena en esta lucha, que ahora cuenta con una ley como herramienta, aunque no sea la herramienta perfecta.


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